Sembrando Futuro

Celebramos el Día del Árbol, con los chicos de la escuela Juan Manuel Fangio, seguimos sembrando futuro. Ellos tendrán la dicha como adultos de ver árboles maduros.

El arbolado urbano es indispensable para la calidad de nuestro medioambiente. Seguimos plantando árboles de especies autóctonas en todos los espacios verdes y barrios de la ciudad, con el compromiso de los vecinos. Los árboles tienen múltiples beneficios que favorecen a la ciudad y a sus habitantes. En primer lugar, mejoran la calidad del aire pues son agentes activos que reducen la contaminación atmosférica. Generan oxígeno, absorben dióxido de carbono y retienen los polvos y partículas que se mantienen en el ambiente. También reducen el molesto ruido que se produce en las ciudades, tráfico, cláxones, sirenas, gritos, obras, todos estos molestos sonidos resultan atenuados por los follajes de los árboles, que hacen una labor de barreras antisonido, de aislantes acústicos, retrasando o, incluso, deteniendo las ondas sonoras. Además, regulan y actúan sobre el clima, ya que aumentan la humedad del ambiente y disminuyen la temperatura en verano y la aumentan en invierno. Generan corrientes de aire y son pantallas contra el viento, la lluvia, la nieve, el granizo o los rayos solares. En muchos casos, los árboles que no están rodeados de hormigón y cemento, purifican las aguas que se filtran por el suelo, pues sus raíces actúan como descontaminantes, reteniendo nutrientes y agentes patógenos. Tenemos que pensar que los árboles también sirven como morada de aves, que alegran la ciudad con su presencia y cantos. Con cada árbol plantando estamos sembrando futuro, mejorando la salud y el bienestar de la ciudad y de los vecinos.

Bajo su sombra crecerán los sueños de las generaciones venideras"

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